De bidón de leche a plato favorito: así nace Re-Play
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El plato que tu hijo lanza al suelo tres veces por almuerzo tuvo otra vida antes. Fue un bidón de leche.
Paso 1: la recolección
Re-Play trabaja con bidones de leche HDPE (el plástico número 2) recolectados en Estados Unidos. Es uno de los plásticos más reciclables que existen y, a diferencia de otros, no necesita aditivos raros para volverse útil de nuevo.
Paso 2: lavado y molienda
Los bidones se lavan, se muelen hasta convertirlos en hojuelas y se procesan. Aquí es donde se elimina cualquier residuo: lo que entra al molde es material limpio y verificado.
Paso 3: color y molde
Se agrega pigmento —de ahí esos colores que enamoran a los peques— y se inyecta en el molde. Un plato Re-Play equivale aproximadamente a un bidón de leche reciclado.
¿Por qué no se rompe?
Porque el HDPE es flexible sin ser blando. Aguanta caídas, mordidas, lavavajillas y microondas. Es, de hecho, la única vajilla ecológica que puedes meter al microondas sin preocuparte.
Lo que esto significa
Cada vez que eliges Re-Play, un bidón deja de ser basura y se convierte en algo que va a durar años en tu cocina. No es un gesto simbólico: es material real, sacado de la corriente de residuos.