Niño pequeño jugando con platos de colores llenos de frutas y verduras

5 juegos con colores para que la comida sea una fiesta

Si la hora de comer en tu casa se parece más a una negociación diplomática que a una comida, prueba esto. Ninguno de estos juegos requiere que seas Pinterest.

1. El arcoíris del plato

Meta: un color distinto en cada división del plato. Rojo (tomate), naranjo (zanahoria), verde (palta), blanco (queso). El desafío no es "cómete la verdura", es "completa el arcoíris". Funciona sospechosamente bien.

2. El plato que combina

Deja que tu peque elija el color de su plato, vaso y bowl cada día. Suena tonto, pero la sensación de control cambia por completo la actitud con la que se sienta a la mesa.

3. Comida que se moja

Un bowl chico con hummus, yogur o palta. Todo lo demás se moja ahí. Los niños que rechazan verduras solas rara vez rechazan verduras con dip.

4. El mordisco misterioso

Ojos cerrados, un bocado, adivina qué es. Convierte la comida en un juego de detectives y baja la guardia frente a lo desconocido.

5. Que ellos sirvan

Pon la comida en bowls al centro y deja que se sirvan solos. Se ensucia más, sí. Pero comen más — y aprenden a medir su propia hambre.

Un consejo final

Nada de esto funciona si estás tensa. Los peques leen el ambiente antes que el plato. Baja las expectativas, sube la música, y que se manche la mesa.

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